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¿QUÉ NOS DEJÓ 13 REASONS WHY?

Una serie sin tabúes que nos permitió analizarnos y reflexionar sobre abuso sexual, acoso, feminismo y más.

Por Marcela Coronado / @_africa_._

Hace algunas semanas se lanzó la última temporada de la serie que causó polémica por los fuertes temas que desarrolló en sus guiones, puesto que puso sobre la mesa temas reales, que muchas veces son escondidos por les propies adolescentes e ignorados por les adultes del entorno escolar y familiar.

En sus 4 temporadas, que se extendieron desde el año 2017 hasta la actualidad, los capítulos giraron en torno a problemáticas reales e importantes de hacerlas visibles, para mantener nuestros ojos #MuyAbiertos, ya que nunca sabemos a quién le puede afectar directa o indirectamente, porque incluso pueden ser un aprendizaje de que compartir la imagen íntima de alguien no es un juego, no es un chiste, es algo horrible. By the way, el respeto y la empatía no es algo que deberíamos aprender en una serie que ves a los 17 años.

El tema de fondo fue expuesto a través de su protagonista, Hanna Baker, quien se suicidó luego de sufrir acoso escolar, bullying, abuso sexual, traiciones, además de sumarse en última instancia problemas en su hogar.

Cuando todes se enteran del suicidio de Hanna es cuando recién se prendió en el interior de sus compañeres una llama que no les dejó volver a vivir como antes, siendo el más afectado con esto, además de su familia, su amigo más cercano, Clay Jensen, quien se obsesionó con descubrir la verdad a como dé lugar.

La última temporada está enfocada precisamente en Clay, quien ya no da más con todo y termina con un gran grado de depresión y ansiedad, incluyendo crisis de pánico y no ser consciente de algunos de sus actos. Su acercamiento al psicólogo es complejo, él no quiere abrir las puertas de su mente a otro, ni siquiera una ventana, pero una vez que sí lo hace, logra entender qué está viviendo, por qué su cuerpo y su mente se comportaban de esa manera. Porque, amigue, no estar bien está bien y consultar ayuda profesional también.

Lo que más podemos rescatar es la fortaleza y resiliencia de Jessica, que luego de sufrir un abuso sexual por parte de un compañero, se convirtió en una líder feminista, levantando la voz más fuerte que nunca en contra de la discriminación, abusos, educación sexista, entre otras consignas que desarrolló en las últimas dos temporadas.

Otro personaje que nos dejó a todes con la boca abierta, en los últimos capítulos sobre todo, fue Justin. Más allá de su adicción a las drogas y fantasmas del pasado que ya conocíamos, ahora se sumó el diagnóstico de VIH y posteriormente Sida, luego de ejercer la prostitución sin preservativo en esos meses que vivió en la calle.

¿Cómo se enteró el personaje de su diagnóstico? Desmayándose en su baile de graduación, el momento más inesperado. Es aquí cuando no debemos olvidar la importancia de realizar periódicamente exámenes para detectar enfermedades de transmisión sexual. La ignorancia mata, la irresponsabilidad también. Vive tu vida sexual como quieras, pero seamos responsables con nosotres.

En palabras de la misma Selena Gómez, productora de la serie, querían llegar al público de una manera en la que les hiciera asustarse, pero a la vez estar confusos y así hablar del tema, porque es algo que está ocurriendo todo el tiempo. Por ello, es que en todas las temporadas se instó a la audiencia a verla en compañía de une mayor de edad.

La producción de la serie habilitó la página web 13ReasonsWhy.info para gestión de crisis y también una serie anexa, llamada “13 Reasons Why: Mas allá de las razones”, donde hay un diálogo entre los actores y actrices, productores y profesionales de la salud mental.

Y por último, como los mismos actores te piden recordar…

“No estás sola, busca ayuda”